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Séptimo grado, escuela 17 DE 8

                                                     La Isla de la Muerte

Cuenta la historia que allá por el año 1300, vivía Shaggy, un noble pirata. Éste era el capitán del famoso barco,  “El Holandés Errante”. Mientras volvían de uno de sus viajes en busca de oro, Shaggy y  Sam (uno de sus  amigos entre sus tripulantes), le contó sobre “La Isla De La Muerte”, una isla llena de riquezas, buscada por la mayoría de los piratas. Shaggy tenía un presentimiento: pensaba que sabía dónde era. Cuando al fin tocaron tierra firme, éste fue a ver a Froddo, un viejo amigo suyo que era cartógrafo y le comentó que iba a emprender un viaje en busca de La Isla De La Muerte. Le pidió unos mapas. Con todo gusto se los dio. Luego de preparar el barco, proveerse de víveres y todo lo necesario para el tan ansiado viaje,  partieron hacia un nuevo destino.  Shaggy se guió por su instinto, y llevó su nave al sur. Luego buscó alguna isla en los mapas, alguna isla que estuviese cerca de donde ellos se encontraban. Pero no, Shaggy descubrió que en esos mapas no figuraban islas. Entonces se tenía que guiar por su experiencia. Condujo, condujo y condujo.  De pronto el vigía advirtió tierra firme. “Tierra a la vista, tierra a la vista”… gritaba eufórico mientras miraba por su destartalado catalejo.  Shaggy tomó el suyo y miró. Desconfiaba de esa isla, pensó que no era, y efectivamente no fue.  Llegaron y se decepcionaron al explorar el lugar y ver que no había un gramo de oro… Subieron de nuevo a la nave, y pensaban volver, pero cuando estaban a apenas unos kilómetros, el vigía avistó otra isla. Esta vez, dijo que había un barco cerca de la misma. Era un barco oscuro, fantasmal,  parecía poco amigable. Shaggy tomó la decisión de dirigirse a ese lugar.   Cuando estaban las dos naves cerca, el barco desconocido lanzó un inesperado cañonazo que ensordeció a todos.

–Con nuestra presencia les será difícil llegar a la Isla De La Muerte- se escuchó una voz ronca que provenía del barco extraño. 

Luego comenzaron a salir sogas desde la nave enemiga, dirigidas hacia el Holandés Errante, y por las sogas trepaban los tripulantes enemigos.  Hubo una gran pelea, pero parecía que Shaggy y su “ejército” iban a tener que marcharse.  Finalmente a Shaggy se le ocurrió una idea. Tomó una soga y la lanzó hacia el barco enemigo y cruzó. Sin que nadie lo notara, comenzó a dirigirse a la isla cercana, pero estaba solo.

  Cuando arribó la exploró. Definitivamente era la Isla de la Muerte. Allí encontró lo que buscaba. Su alegría era enorme. No podía creer lo que tenía entre sus manos. Decidió llevarse todo.

Subió al barco todo el oro que pudo y felizmente se marchó de vuelta a su ciudad.  Cuando llegó, le contó a sus fieles amigos y festejaron. Pero también velaron a los tripulantes que supuestamente habían muerto.        Franco Aldana – Cristian Cabrera.

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