Las aventuras de Tom Wesly
En el año 192 AC Tom decidió ir en busca de un tesoro “El tesoro negro”. Él vivía en un campamento cerca del bosque pedregoso. Allí se encontraban feroces lobos, inmensos leones son terribles melenas y todos los animales locos y malos que te puedas imaginar. Tom era uno de esos chicos aventureros y por eso decidió ir en busca del tan deseado tesoro. No sabía bien por qué lo llamaban “tesoro negro”, pero eso mucho no le importó. Agarró el cuchillo de guerra de su padre, Pete Crouch, un gran cazador furtivo. También, un poco de ropa camuflada y empezó su búsqueda. Al salir de su casa la mamá le preguntó:
-¿Dónde vas, hijito? Tom le respondió:
-Mamá, voy en busca de un tesoro, “El tesoro negro”- La madre le dijo:
-Está bien cariño, pero cuídate.
Cuando caminaba por la calle pensando por dónde empezar la búsqueda, encontró en el piso un pedazo de papel en el cual estaba dibujado un mapa. Tom trataba de descifrar el mensaje, pero no podía. Decidió pedirle ayuda a Dekar Cain que era el hombre más sabio del campamento donde él vivía. Cain descifró el mapa y le dijo:
-Tom, la verdad, te diría que no busques ese tesoro, pero si quieres hazlo, es a tu riesgo. Este mapa dice que el tesoro está dentro de una cueva en el bosque pedregoso. Tom le respondió:
-Está bien, pero… la verdad es no sé si podré hacer esta búsqueda solo, tal vez necesite ayuda. ¿Vendrías conmigo?
-Si, porque no. A mí me gustan las aventuras y no tengo nada que perder- le contestó Cain a pesar de la advertencia que le había hecho.
-Entonces… ¡empecemos!- acotó Tom.
Los dos comenzaron la búsqueda.Prepararon todas sus cosas y partieron.
Al acercarse al bosque se encontraron con un feroz lobo que tenía rabia. Trató de atacarlos. Los dos corrieron. Tom se tropezó con una piedra, cayó al suelo y se raspó la rodilla. El lobo al verlo en esa situación empezó a caminar lentamente hacia él mostrando unos enormes colmillos. Cain corrió hacia el animal y le tiró una gran piedra en el medio del hocico. Lastimado, el lobo empezó a correr aullando de dolor hacia el lago, muy asustado.
Los chicos siguieron su búsqueda. Al caminar un buen rato se encontraron con tres caminos. No sabían por cuál ir. Consultaron con el mapa. Entonces tomaron el camino que estaba en el medio. Luego de andar un rato, se dieron cuenta que era el equivocado. Quisieron volver, pero de dos árboles cayeron cuatro víboras venenosas. Éstas tenían un veneno muy poderoso. Ellos no sabían qué hacer.Pero Tom recordó que una vez el padre le había dicho que cuando se encontrara con una víbora, se quedara quieto porque de esa manera, las víboras no atacan. Y eso hicieron. Los ofidios al ver que nadie las atacaba o que nadie se entrometía con ellas, se fueron. Los chicos volvieron por el camino y eligieron el correcto, el de la izquierda.
Después de un rato, vieron a lo lejos tres cofres, todos eran negros. Tom dijo:
-¡¡¡Cain, ahí esta el tesoro!!!
-¡¡¡Si, ya lo ví!!!- respondió Cain.
-¡¡¡Dale Cain corramos!!!- acotó Tom con una voz en la que se notaba nerviosismo, entusiasmo y la presunción de haber encontrado lo tan buscado. Corrieron rápidamente pero justo apareció un cazador furtivo el cual los quiso atacar. Tom sacó de su bolsillo el cuchillo de su padre, lo lanzó y se lo clavó en el pecho sin causarle mayor daño. El cazador, quedó herido, no podía hacer nada. Esto fue aprovechado por los chicos que siguieron su camino.
Al llegar a los cofres se dieron cuenta que sólo uno era el cofre del tesoro negro. Encontraron tres llaves. Cada una abría un cofre y eligieron el cofre del medio. Al abrirlo, encontraron un papelito que decía:
-“Este es el cofre de la muerte y si buscan el tesoro negro se equivocaron de cofre¡¡ ja-ja!!”-Tom se asustó mucho porque comprobó que esa nota estaba escrita con sangre. En ese momento salieron de los arbustos una banda de langostas, como si fuera una maldición. Los chicos no sabían que hacer. El cazador, que estaba medio muerto, les apareció de repente por atrás y los quiso atacar nuevamente, pero Tom lo agarró y lo tiró en el medio de las langostas. Éstas se metieron el cuerpo del cazador. Tom aprovechó esta circunstancia, agarró su cuerpo y lo tiró a un lago que estaba a diez metros. Luego, asustado por todo lo que estaba viviendo, abrió el cofre de la derecha y encontró una nota que decía:
-Este es el cofre del “Tesoro negro” y para poder obtenerlo tendrán que adivinar el acertijo.
Largo como una cuarta
gordo como es menester
tiene pelos en la punta
y hace cosquillas con él
Nuestro amigo lo descifró enseguida gritó: El pincel
El cofre se abrió y encontraron un montón de monedas de oro y una carta que decía: ¡¡¡FELICIDADES!!!
Estaban contentísimos. Por fin habían encontrado el tan ansiado tesoro. Entonces decidió volver a su casa para mostrárselo a su madre. La madre estaba contenta por el regreso de su hijo y también por el tesoro encontrado.Entonces Tom decidió que con el dinero que le dieran por el oro, compraría una hermosa casa en la ciudad para su madre.
Sebastián Sigalovsky y Gastón Zidlicky